EL PODER DEL GRUPO PARA LA TRANSFORMACIÓN

La vida es lo que es,

LO QUE ES … ES.

La esencia te muestra, la esencia me muestra y nos dibuja en cada ocasión en cada encuentro hacia nuestro interior.

Atreverse a mirar dentro de un@ es una de las tareas más difíciles que hay, sobre todo atreverse a emprender el camino de ¿quién soy yo?. En el grupo de terapia encontramos el lugar para poder abrirnos a lo que somos y a lo que hay. El grupo facilita la introspección, ya que se crea un espacio de autenticidad y de respeto a lo que soy y a lo que hay.

La vida no es justa, es lo que es, lo que hacemos y transmitimos mientras estamos en ella, siendo nuestra elección y responsabilidad el cómo vivirla. Cada experiencia, cada acierto, cada tropiezo…es lo que nos configura, es lo  que somos, necesario para la construcción del carácter.

La vida no tiene vuelta atrás. Cuando somos niñ@s creamos nuestra propia historia por todos los mensajes recibidos, el  entorno dónde nacemos y nos ubicamos, y como niño, creemos que nuestro deseo se hará realidad, puesto que pensamos que eso es lo “normal”

Ir en camino desde el mundo de los deseos a la realidad, para poder ser auténticos en nuestra elección de vida.

La Gestalt gesta cada proceso en la autenticidad, en el equilibrio entre el dar y recibir. En el espacio sagrado de respeto y confianza a lo que soy, en lo que hay.

Al mirar dentro, el adulto que ahora somos, se asusta, tiene miedo de bucear por su interior y a la vez lo desea para poder conectar con su esencia, con lo que es, con su niño interior.

La fuerza del cambio viene desde el interior, desde el poder de uno mismo y de la propia responsabilidad de hacernos cargo de lo que somos, para desde la parte Adulta, actualizarnos en el presente y con lo que hay, poder ver y tomar la vida en su totalidad.

Vínculo gestado en cada encuentro, en cada ocasión, en la creación:

A través de tu mirada,

a través de tu  silencio,

a través de la presencia

y de la autorregulación.

Decirte gracias

Decirte SI

Decirte NO

Decirte Hola

Decirte Adiós

Que se esconde en tu mirada

Que se esconde en tu interior

Que no muestras a las claras, que escondo yo

Nadie es como tú,

Nadie es como yo.

El carácter se forja en un instante de creación.

Te miro y te reconozco, te miro y me reconozco y a la vez me digo quien soy yo.

La vida es lo que es… hasta en lo que soy y reflejo…

Teresa Velasco

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