¿Dónde Habito?:
Mi Zona de confort, lo conocido, lo de siempre, lo cotidiano

¿Cómo creamos opciones y nuevas posibilidades, cómo transcendemos nuestra zona de confort?

Los hábitos nos mantienen en la zona de confort, tratar de mantener lo que no nos gusta una vez que somos conscientes de ello, es un error, fija un patrón, un hábito; si lo hacemos le damos energía para que se mantenga y así las situaciones se repiten una y otra vez a lo largo de nuestra vida.

Nos apegamos a ideas, a nuestra identidad, a nosotros mismos y eso hace mantenernos en statu quo, sin movimiento, sin cambio. Nos apegamos a la imagen que tenemos de nosotros mismos.

Mantenernos en esta zona conocida nos impide el desarrollo completo de nuestra personalidad, no

satisfaciendo nuestras necesidades vitales, restándonos la energía necesaria para fluir en la vida.

 

La defensa es lo que nos permite mantener el statu quo; detectar para que hacemos esa defensa y darnos cuenta es el principio para salir de lo confortable a lo nuevo; crecer implica hacer un esfuerzo hacia el crecimiento; crecer es una opción nueva.

Salir de lo imaginario es trabajar con la complementariedad de los polares, vivir una cosa y otra. Poner fuera lo que está dentro.  Para salir de la zona de confort necesitamos expandir conciencia, soltar parte de la identidad que somos, amplificar nuestro concepto.

 

Un día escuche en que si no hay espacio entre las notas no hay música; hemos de dar tiempo a que las cosas se ubiquen y desubiquen para salir de una zona conocida y arriesgarse e ir a la nueva.

Todo tiene un ritmo y un tiempo, una cadencia.

 

Teresa Velasco Carrilero.                                                                   Ana Belén Almela Yrigaray

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