CREAR.  CRECER EN EL AQUÍ Y EL AHORA.

¿Cómo estamos y afrontamos la vida en el aquí y ahora?

¿Cómo llevamos nuestra vida? ¿Cómo es nuestro vivir?

¿Qué hacemos?,  ¿Solo crecemos físicamente, manteniendo  las mismas estructuras? o ¿Queremos crecer creando nuestra propia vida? Siendo los artistas de nuestra historia.

¿Cuando empezamos a crecer? Cuando nacemos

Cuando nacemos empezamos a recibir del medio que nos rodea,  y antes incluso,  una cantidad de mensajes, ya sean  verbales:   “eres como papá,  que bueno es, callado…” o a través de lo no verbal y lo simbólico: una mirada de aprobación, una mirada dura, un abrazo…y en base a eso vamos construyendo nuestro yo interno.

Y así influirá en nuestra manera de mostramos al mundo trazando de esa forma nuestros planes de vida inconscientes, los cuales van marcando nuestra ruta de vida.  Seguimos creciendo en años y seguimos manteniendo esa estructura, esa creencia y esa manera de estar en la vida, con el otro y conmigo mismo.

Con todos los mensajes el niño realiza un comportamiento que concuerda con su idea, y esa idea la lleva a hacerla cierta, se identifica con el yo soy de esta manera o de esta otra… la convierte en creencia de lo que es.

Entonces… ¿Cambiar para crecer o crecer para cambiar?

Lo que nos impide crecer es lo que no tenemos resuelto, lo que tengo sin cerrar y colocar en su sitio. Lo  se repite una y otra vez; “tropezar siempre en la misma piedra”. En Gestatl a esta situación la llamamos Gestatl inacabada, es decir, situación inconclusa.

La situación inconclusa es aquella situación que está abierta, que nos quita energía y que se repite una y otra vez hasta que no concluimos la situación, por ejemplo;  que los hechos se repitan, entrar mentalmente en un diálogo interno; “darle vueltas a las cosas”; no poder dormir bien…por lo que darse cuenta de las situaciones inconclusas son de vital importancia para ir cerrando las gestalt y para dirigirnos a estar presentes en el aquí y ahora. Todo tiene un principio y un final.

Qué hacemos con lo que nos pasa? Nos hacemos responsables?, lo miramos?

Cuando culpamos a al otro  por lo que nos pasa, ya sea a un amigo, a los padres o a la pareja… no estamos  conectados con nuestra parte adulta, y con el Adulto que somos. Estamos siendo el niño herido y desde ese lugar no crecemos, se produce el efecto contrario, es decir mirarnos la herida en vez de curar la herida y nos vamos manteniendo “confortablemente” en  la misma situación, solidificamos nuestra esencia al actuar siempre de la misma manera, de la forma conocida.  Es decir;  vamos construyendo en base a situaciones repetitivas e inconclusas que hemos fijado en un momento determinado de nuestra  vida, y lo repetimos para no estar en el presente, en el Aquí y  Ahora, desviándonos de nuestra verdadera esencia. Y manteniendo un patrón fijo: y una zona de confort

 

Crear, dar espacio a la creatividad para vivir nuestra vida es un elemento generador de nuevas situaciones y experiencias.

Empezar mirando desde otro lugar lo que nos pasa, ampliando la mirada, el foco y la toma de conciencia.

Recuperar la Capacidad de Crear, de ser ingenioso del niño mágico que está dentro de nosotros.

Determinar hacia donde queremos ir.

Hacernos responsables de nuestra vida.

Utilizar la energía creadora…

La fuerza está en utilizar nuestros recursos y potencialidades, es una actitud de crecimiento y de aceptación de uno mismo. Y crear nuevas posibilidades

 

Teresa Velasco

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