La mirada a la vida a través de las Constelaciones familiares

Percibimos la realidad a través de la mirada que hacemos en nuestra familia, en la historia familiar del aquí y ahora y en todo los que nos precede a esa historia.

Nuestra historia familiar la podemos semejar a un árbol genealógico que es dónde nos engendramos, nacemos, recibimos las primeras creencias, las primeras normas, las primeras emociones.

Cuando venimos a nuestro mundo ese árbol al que vamos a pertenecer, que es nuestra familia, ya tiene su historia previa y al nacer ahí, nos engendramos en sus raíces, cogemos su savia, sus vivencia, sus asuntos inconclusos, su amor, su carga…distintos sentimientos, emociones, vivencias que nos hacen crecer.

Las Constelaciones  familiares creadas por Bert  Hellinger,  permiten sanar de una forma sencilla y breve sufrimientos inconscientes unidos a ese sistema familiar, a ese árbol genealógico.

Toda persona por el hecho de pertenecer a una familia tiene un lugar, un orden, el que nació primero tiene el primer lugar…Cuando se respeta el orden el sistema funciona mejor y nadie se carga con lo anterior, pues cada persona puede sostener su destino por duro que sea.

Muchas veces los hijos, de una forma inconsciente intentamos quitar la carga que sentimos que llevan nuestros padres y decimos:

“Yo lo hago por ti papá”, “mejor yo que tú”… Todo esto lo hacemos por Amor.

Las constelaciones ayudan a ver. Es una técnica que lleva al individuo a observar el lugar que ocupa al interior de su familia, para así solucionar conflictos que, llegan a  traspasarse de generación en generación. Nadie tiene que ocupar el lugar de nadie.

Bert Hellinger observó las dinámicas que conllevan identificaciones e implicaciones trágicas de una generación a la siguiente. En el trabajo de Constelaciones Familiares, estas dinámicas e implicaciones salen a la luz. Al restablecer los Ordenes del Amor, dando a cada miembro de la familia un lugar de dignidad y respeto, aparecen soluciones a menudo sorprendentes para el bienestar y alivio de todos los componentes del sistema familiar.

Nos interesa  hacer una constelación cuando:

-sentimos que algo no funciona  en nuestra vida;

-nos observamos sentimientos o rasgos de carácter que nos limitan;

-no estamos en el sitio adecuado, estamos infrautilizados, no nos realizamos;

-sufrimos miedos, bloqueos, fobias, accidentes graves, enfermedades;

-tropezamos varias veces en el mismo obstáculo, en el amor, en la familia, en

el trabajo.

 

“Sanar nuestro árbol, manteniendo su esencia y su fuerza, nos ayuda a tomar la

grandeza de la vida.”

 

“Cuando cambio la mirada y mantengo la esencia, cambia la realidad”.

Teresa Velasco

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